Incluye analgésicos, vendas adhesivas, antidiarreico, antihistamínico, apósitos hidrocoloides, sobres de sales, tratamiento para rozaduras y lámina térmica ultraligera. Agrega tapones para oídos y gotas lubricantes, porque el viento reseca. Organiza por escenarios: calor, frío, humedad. Revisa caducidades mensualmente y entrena su uso. Un kit conocido pesa menos mentalmente y te permite responder con calma y foco.
Sombrero de ala o gorra con cuello, braga multifunción, guantes finos, y una camiseta extra seca evitan escaladas térmicas peligrosas. Elige cremas con óxido de zinc para persistencia en sudor o llovizna. En frío, pon la capa aislante antes de sentir escalofríos. En calor, moja gorra y muñecas. Pequeños hábitos sostienen grandes jornadas sin sobresaltos.
Programa pausas antes de agotarte. Bebe sorbos constantes y come salado cuando hace calor para retener líquidos. Lleva una esterilla plegable pequeña o funda para sentarte en superficies húmedas. Unos minutos de estiramiento preservan movilidad para tramos fríos. Dormir seco es prioridad: empaca ropa nocturna en bolsa estanca y ventila zapatillas al llegar para acelerar el secado.